Atreverse y Aceptar

Me ha llamado la atención ver cómo a muchas personas le ha interesado el tema de los “cambios” y “adaptaciones” a nuevos estilos de vida. He recibido muchos comentarios de lo difícil que es y cuánto les ha costado.

Creí que no a muchos (como a mi) les costaba trabajo adaptarse, al punto de afectar su salud emocional o física, que en mi caso se afecta mucho cuando me toca cerrar ciclos y aceptar cambios. Te aseguro, NO ESTÁS SOL@.

Solemos decir “claro que puedo”, “soy guerrer@”, “si esto es difícil lo que viene se me hará fácil”, pero (desde mi experiencia) no ha sido así, y yo me considero bastante adaptable, guerrera, trabajadora, positiva. Cuesta igual, te entiendo y repito: NO ESTÁS SOLO.

Entrar prácticamente de lleno al mundo angelical, orar, hacer meditación, concentrarme en dar y recibir amor, eso ha sido para mí una gran salida a las crisis por falta de adaptación. No es que ahora me adapto, es que no lo haré, soy diferente…pero ahora trato de no afectarme tanto, y salgo de ese lugar de desconcierto, de tristeza, de “no aceptar” …A mí me llegó el llamado, ¿escuchas por ahí un ring ring para ti?

¿La vida te cambió? No, la vida solo te mueve, tu esencia no debe cambiar, solo debe mejorar y se debe fortalecer, y en esto es fundamental la cercanía a lo Divino, al Creador…y en mi caso al Reino Angelical.

Bienvenidos los Angelitos a mi vida… ¡Toma el llamado e invítalos a la tuya! 🙂

Namasté

Es, pues, la FE

Soy una persona de metas fijadas y cumplidas, casi siempre que me proyecto algo lo cumplo, me ha pasado que por no estar centrada me salga del camino, sí, pero siempre trato de re conectarme conmigo misma y volver a fijarme metas, fechas, logros…

Laboralmente nunca he dudado de mí, de mis capacidades como profesional (les cuento que mi carrera profesional es muy distinta a la del mundo Angelical), y siempre que he estado en etapas de transición, se me hace muy fácil encontrar trabajo, digo en XX fecha empiezo a trabajar, ¡y lo hago! Que no siempre es el trabajo de mis sueños…eso es otra cosa, pero en lo ideal y lo soñado ya estoy trabajando también 🙂 .

Creo que mi seguridad en mi misma me ha ayudado en este sentido, y sobre todo la FE. En la Biblia dice: “Es, pues, la FE la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. Esto me encanta.

Creer en algo que aún no tienes, y sentirlo como si ya es tuyo, esa es la FE, es el poder del pensamiento y del sentimiento. Habla con Dios, pide a los Ángeles, ellos están esperando tus solicitudes…sentados al lado del teléfono de tu corazón. ¡Llámalos!

Si te ha costado encontrar trabajo, siente que ya lo tienes, créetelo, y si es en tu bien, así será. Practica afirmaciones:

Soy feliz en mi trabajo en…

Me siento muy bien trabajando en…

Mi trabajo actual supera mis expectativas y lo merezco.

Soy prósper@ y feliz en este trabajo.

Merezco abundancia porque soy una extensión de Dios, soy amor.

Recibo y acepto este empleo en…, y es en mi más alto bien.

 

Los invito a leer a Louise L. Hay (www.louisehay.com), para mí, ella es la reina de las afirmaciones.

 

Namasté

Ariel

Últimamente he sentido una gran necesidad de conectar con la naturaleza y con los animalitos. Mi hijo (de 4) pidió una mascota, le preguntamos ¿qué quieres? Y dijo UN LORO…bueeeno, eso no. Después pensé en un pez o algún otro pajarito, pero no se me da eso de tener a un animalito encerrado en una “cárcel” como dijo mi hijo refiriéndose a las jaulas de aves.

Entonces, empecé a buscar páginas en internet de adopción de perritos… ¡¡hoy me entregan al nuevo integrante de nuestra familia!! Es un pequeño chihuahua…ya les contaré cómo nos va.

En todo este proceso, he estado sintiendo un equilibrio rico rico…y descubrí quién ha sido mi acompañante celestial: Arcángel Ariel.

Ariel, es el arcángel de las causas ambientalistas, ayuda a los animales, y creo que como Rafael es para los humanos, Ariel es para los animales, su Sanador.

Su color es el rosa, (que también es mi color…), y si quieres contactarlo o conectar con él, te pueden ayudar los cristales, como el cuarzo rosa. Por supuesto siempre ayuda la oración, meditación y la Fe. Ariel te permitirá sentir el equilibrio personal que necesitas.

Mi oración de hoy es para Arcángel Ariel:

Arcángel Ariel, te doy las gracias por mostrarme tu presencia. AYÚDAME A AYUDAR, enséñame y guíame en el cuidado de la naturaleza, de la madre tierra, de todos los seres vivientes, y en especial de nuestro nuevo cachorrito.

Así sea y así es. Amén.

 

Con cariño para ustedes…Namasté.

Primera meditación…

Como ya les comenté, para momentos de sobrecarga emocional por los traslados a mi trabajo, y el aguante de apretujes y golpecitos de gente y puertas (y algunos moretones por aquí y por allá), hace unos días he creado una meditación en tiempo presente para estar en el ahora con mi cuerpo y no dejar que me afecte tanto esto a nivel emocional, a lo físico ni modo… entonces aquí les va, a ver si a alguien le puede servir tanto como a mí.

ESTAR EN TU CUERPO:
Inicia dando algunas respiraciones profundas, llenando tu abdomen al inhalar y vaciando tu abdomen al exhalar…si es posible, cierra los ojos, esto al menos las primeras veces trata de hacerlo con los ojos cerrados (luego puede funcionar con los ojos abiertos y concentrarte igual, es cuestión de práctica), no necesitas estar sentad@, puedes hacerlo de pie en el transporte público de tu preferencia 🙂 y si vas en tu vehículo personal no lo hagas si tú vas manejando, te puedes relajar mucho y desconectarte, y no queremos ser causante de moretones ajenos.

Repite mentalmente:

Siente tus pies, la planta de los pies, siente los dedos de los pies, uñas, empeine…siente tus pantorrillas, rodillas, siente tus muslos…siente tu entrepierna, vejiga, nalgas, coxis…siente tu vientre bajo, tu ombligo, tu estómago, siente como al inhalar se infla, tranquilo, relajado…siente tu pecho, siente tu corazón, sus latidos…siente tu clavícula, siente tus hombros, siente la parte alta de tu espalda y ve bajando, siente la espalda dorsal, lumbar, sube…siente tu cuello, tu nuca, tu cabeza y tu corona, séptimo chakra…siente tu frente, tus sientes tu entrecejo, tus ojos, tus parpados, siente tus orejas, tu nariz, siente tu boca, siente tu lengua, baja…siente tu cuello, siente tus hombros, baja…siente tus brazos, tus codos, antebrazos, siente tus muñecas, tus manos, tus dedos, tus uñas…ahora eleva tus manos hacia el cielo (de forma mental, imagina que subes tus manos)…permite que tus manos recibían la energía divina del creador, energía de paz, de amor… lleva tus manos a tu pecho, depositando la energía recibida en tu corazón…ahora junta tus manos a la altura de tu pecho y en señal de reverencia inclínate ante la Divinidad y da la gracias a Dios, gracias por recibir esta bendición, gracias por recibir…(lo que necesites en este día) porque ya está hecho, así sea y así es. AMEN.
La idea es que tú mismo seas tu propi@ guía y quien dirija la meditación, debes hacerlo despacio y en calma, respirando en tranquilidad. Y cuando menciones cada parte de tu cuerpo debes concentrarte en ella, sentirla, los pies en el piso, la temperatura del cuerpo, la sensación de la posición o la ropa. Puedes agregar más partes del cuerpo, los órganos internos, las cejas, las pestañas, lo que quieras, todo en ti es vida, así que puedes permitirte sentir, personaliza esta meditación.

Con esto, notarás cambios en tu día, y estarás presente…¡¡¡experiméntalo!!!

 

Namasté

Primer cuento…

Hoy quiero empezar a contarles un poco de mí y de mis días, normales, es decir de UN DÍA CUALQUIERA.

Nací en la capital de un país de Sur América…a los 9 años me fui con mi familia a Centro América, a un hermoso y calentito país, ciudad de provincia, sin mucho ajetreo, de esas ciudades en las que decir que vives lejos de tu trabajo significa a una distancia de 20 minutos, allá viví por 25 años…qué tal, pues la vida entera, por lo que me considero más caribeña, aunque la doble nacionalidad te da un punto de vista diferente ante muchas situaciones. Hace dos años volví a mi país de origen, a la misma capital, que para mi gusto es demasiado movida y ajetreada, y uffff cómo ha sido de difícil adaptarme. Me digo a mi misma: soy guerrera, yo puedo…he recibido consejos tan extraños como: “empuja en el metro para que te logres subir, dale nomás”, “aquí como te ven te tratan”, etc… y uno de los últimos y más llamativos que me dieron en estos días fue “aquí hay que ser pesado para que te hagan caso”.

Y yo digo, a ver, no se trata de empujar en el metro, es que me empujan a mí y por consiguiente yo empujo y apretujo también…yo no me visto mal, pero a veces igual me tratan mal (y bien también), y lo de ser pesado mmm…simplemente no puedo.

Pero como todo en la vida es parte de un aprendizaje y crecimiento personal, he encontrado algunos métodos (hace poco y sin ser experta) con los que puedo solventar algunas cosas, algunas veces, estando presente, en mí y en Dios… ¿cómo??? Les cuento:

  • Medio de transporte complicado, con colas, tacos, embotellamientos, largas filas, empujones, apretujes…colapso total: En estos casos trato de mantener la calma, respirar profundo (aunque no siempre funciona, hay que tratar igual) y últimamente me ha resultado genial escuchar música que contenga mantras y repetirlos mentalmente, o en voz bajita, si puedo cierro los ojos y dejo que la música me transporte a lo más profundo de mi ser…si el camino a recorrer es largo hago meditaciones, parada o sentada, ojos abiertos o cerrados, lo importante es concentrarse y escucharte mentalmente (pronto les voy a compartir una meditación que cree hace poco, para estar presente en tu cuerpo). Yo uso el metro generalmente, y a horas en que es rudo, y con esto no me dejan de empujar, pero dejo eso en ESE MOMENTO y hago lo posible por no llevármelo conmigo.
  • Que si me visto feo o no me peino no me van a tratar o atender bien: es cierto, en muchos casos y muchos lugares, cómo solucionarlo? No se puede, es que es parte cultural de algunos lugares o personas, pero ¿saben qué? Esa persona que no te atiende bien tiene sus propios conflictos personales y son suyos, no te los lleves, seguro a ella o él también los tratan de acuerdo a su vestimenta, calzado, peinado… ¿será que si regalamos más sonrisas deje de importar nuestro aspecto?
  • Ser pesado…: NO, en mi caso nooooo… sigo con la idea de las sonrisas y el buen trato, a mí me funciona más. ¡¡¡Te invito a hacer la prueba!!!

Bendiciones para esta semana y espero que les ayuden mis ideas…o al menos se entretengan.

Yo ahora lloro menos por estas situaciones…y sonrío más.

Namasté

Primer día…

Estoy súper emocionada por iniciar con este blog, en el que les compartiré tantas cosas hermosas sobre este camino espiritual en compañía de Dios y los seres de Luz infinita, Ángeles y Arcángeles.

Mi sentido de vida es Dios y mi hijo…el amor infinito, mi complemento (esposo de mi alma)…y el poder ayudar a los demás y a mi misma.

Esperen mas…Namasté.

Se les quiere!