1, 2, 3… Respira

Seguro que a la gran mayoría de las personas, como a mí, se nos hace difícil hacer meditación y oración diaria. No encontramos tiempo para ponernos en flor de loto, poner música, prender velas, cuál mantra, cúal mudra… etcétera etcétera, como pensamos que debería ser… Pero una de las cosas que debemos entender es que esto es tan importante, tan fundamental para nuestra vida como el alimentarnos, ejercitarnos y, aunque parezca exagerado, es tan importante como respirar, y no siempre tendremos las condiciones deseadas, por tanto lo que hay que adaptar no es el ambiente, los sonidos, los aromas…lo que debemos hacer es aprender a adaptarnos nosotros al momento que sea para poder crear un tiempo de meditación por más insólito que resulte.
Es por esto que yo trato de incorporar la meditación y oración a mis actividades diarias. Ya les he contado antes que uso esta práctica para relajarme en los trayectos al trabajo y de vuelta a casa, también trato de hacerlo antes de dormir y al despertar en las mañanas antes de levantarme de la cama, cuando cocino, cuando hago ejercicio…y cada vez que puedo!
Hay muchas técnicas de meditación, y no todas son adaptables, pero algunas si lo son y hacerlas es realmente sencillo una vez que tenemos práctica.
Una buena y sencilla forma de meditar a diario es la respiración consciente. Esto se trata de concentrarnos en nuestra respiración y tratar de dejar que la mente haga silencio mientras lo hacemos. Tener conciencia del aire que entra a nuestro cuerpo y el aire que sale, sentir como se infla nuestro abdomen al inhalar y se contrae al exhalar.
Aquí les dejo una práctica de respiración consciente en tres pasos:
1. Inhala y cuenta 1 2 3…tú abdomen se infla.
2. Reten el aire y cuenta 1 2 3.
3. Exhala y cuenta 1 2 3 4…tú abdomen se contrae.
Así de simple, teniendo conciencia de los tres pasos cada vez que lo hagas, un par de minutos al principio, y así vas aumentando el tiempo tanto como puedas. Los pensamientos déjalos pasar, no te enojes con la mente, y vuelve a empezar.
Lo más complicado de esto es no dormirte si estás en la cama 😆 y estar atentos a que la mente no controle la situación con pensamientos y más pensamientos. Si lo empiezas a hacer a diario, al principio la mente se hará cargo y te llenará de pensamientos, sin darte cuenta dejarás la práctica y estarás pensando mil cosas, pero sigue practicando, cuando lleguen pensamientos solo déjalos ir y vuelve a empezar, con tranquilidad, no desesperes que es normal muy normal que la mente se inquiete, ella no sabe cómo estar tranquila, pero le podemos enseñar 😉.
Espero que les sirva tanto como a mí.
Namasté a todos los respiradores.

¿Para qué sirve la meditación?

La meditación tiene diferentes técnicas y formas de llevarse a cabo, lo importante al elegir cuál o cuáles son para ti es probar con varias y hacer la práctica hasta conectar con alguna que te resulte beneficiosa, y considerar siempre que puedes adaptarla a ti.
Pero, de qué se trata, en qué nos beneficia o para qué sirve meditar…
El estado meditativo nos permite estar en el momento presente y darle descanso a la mente.
Nuestra mente está en constante actividad, siempre llenándonos de pensamientos voluntarios o involuntarios. Voluntariamente podemos tener y atraer los pensamientos que queramos, con diferentes fines, positivos o negativos. Involuntariamente, la mente se encarga de mantenernos llenos de pensamientos sin darnos cuenta ni haber decidido de manera consciente que así sea, sin ningún tipo de control ni de filtro, y así es la mayor parte del tiempo.
La finalidad de la meditación es intentar aquietar la mente de todo pensamiento para lograr un estado deseado e ideal de paz interior. Y digo “intentar” porque no es facil y no siempre se puede lograr, pero aceptando los pensamientos y siendo conscientes de ellos, también se logra meditar, entonces se trata de pensar a voluntad.
Una posible meta, luego de tiempo de práctica es silenciar la mente por completo y cuando la mente se calla, podemos disfrutar del momento presente, del ahora, porque ya no estamos llenos de pensamientos, somos libres. En ese momento somos uno con el Ser, no hay pensamientos, no hay problemas, no hay pendientes, ni emociones negativas, ni apegos ni resentimientos, y podemos experimentar un enorme bienestar, un estado de quietud, tranquilidad, de paz, siendo esté el estado natural del ser humano…ese instante en el que no somos presas de nuestros pensamientos…somos libres.
Es por esto que meditamos, para alcanzar la paz, aquietar la mente, acallar y/o controlar los pensamientos.
En mi blog les comparto meditaciones y oraciones que se pueden hacer día a día dentro de nuestra rutina y sin necesitar un espacio o un tiempo determinado para hacerlo, porque a veces no lo tenemos, entonces es mejor hacerlo de acuerdo a nuestra necesidad y no a nuestra posibilidad y sin mucha preparación.
Te invito a intentarlo…
¡No te limites!
Namasté

Encajar

Seguro que a muchas personas, como a mi, les ha pasado que sienten que no están a gusto, o no encajan del todo en parte de sus vidas, más que nada en lo externo, en el trabajo (a mi me tocó ser Contadora), en las religiones, en el sentir, en el trato con las personas, incluso en general en la comunidad o en la sociedad.

Recuerdo que desde pequeña, conocí algunas religiones, estudios de la luz, catolicismo, cristianismo, gnosticismo, algo de budismo, un poco de metafísica, algunos métodos de control mental, etcétera… y por supuesto el Secreto sshhhh…

Saben qué he aprendido después de todo esto, (aunque estoy segura que me falta mucho por ver, estudiar y seguir aprendiendo) es que sentimos que no encajamos porque simplemente no vamos a encajar, no tenemos por qué. Lo único importante es que logres encajar contig@ mism@, dentro de ti, en tu interior, y así poco a poco verás como te vas sintiendo parte de todo lo demás, porque te sentirás a gusto contigo, feliz de saberte una extensión de Dios. Siempre habrá situaciones que no irán contigo, pero podrás verlas desde afuera, y ya no te afectarán tanto.

La búsqueda seguro seguirá, pero si te sientes bien contigo, si te amas como se debe amar, encajarás, aunque no encajes, y todo fluirá 🙂

Namasté querid@ saltamontes

 

Primera meditación…

Como ya les comenté, para momentos de sobrecarga emocional por los traslados a mi trabajo, y el aguante de apretujes y golpecitos de gente y puertas (y algunos moretones por aquí y por allá), hace unos días he creado una meditación en tiempo presente para estar en el ahora con mi cuerpo y no dejar que me afecte tanto esto a nivel emocional, a lo físico ni modo… entonces aquí les va, a ver si a alguien le puede servir tanto como a mí.

ESTAR EN TU CUERPO:
Inicia dando algunas respiraciones profundas, llenando tu abdomen al inhalar y vaciando tu abdomen al exhalar…si es posible, cierra los ojos, esto al menos las primeras veces trata de hacerlo con los ojos cerrados (luego puede funcionar con los ojos abiertos y concentrarte igual, es cuestión de práctica), no necesitas estar sentad@, puedes hacerlo de pie en el transporte público de tu preferencia 🙂 y si vas en tu vehículo personal no lo hagas si tú vas manejando, te puedes relajar mucho y desconectarte, y no queremos ser causante de moretones ajenos.

Repite mentalmente:

Siente tus pies, la planta de los pies, siente los dedos de los pies, uñas, empeine…siente tus pantorrillas, rodillas, siente tus muslos…siente tu entrepierna, vejiga, nalgas, coxis…siente tu vientre bajo, tu ombligo, tu estómago, siente como al inhalar se infla, tranquilo, relajado…siente tu pecho, siente tu corazón, sus latidos…siente tu clavícula, siente tus hombros, siente la parte alta de tu espalda y ve bajando, siente la espalda dorsal, lumbar, sube…siente tu cuello, tu nuca, tu cabeza y tu corona, séptimo chakra…siente tu frente, tus sientes tu entrecejo, tus ojos, tus parpados, siente tus orejas, tu nariz, siente tu boca, siente tu lengua, baja…siente tu cuello, siente tus hombros, baja…siente tus brazos, tus codos, antebrazos, siente tus muñecas, tus manos, tus dedos, tus uñas…ahora eleva tus manos hacia el cielo (de forma mental, imagina que subes tus manos)…permite que tus manos recibían la energía divina del creador, energía de paz, de amor… lleva tus manos a tu pecho, depositando la energía recibida en tu corazón…ahora junta tus manos a la altura de tu pecho y en señal de reverencia inclínate ante la Divinidad y da la gracias a Dios, gracias por recibir esta bendición, gracias por recibir…(lo que necesites en este día) porque ya está hecho, así sea y así es. AMEN.
La idea es que tú mismo seas tu propi@ guía y quien dirija la meditación, debes hacerlo despacio y en calma, respirando en tranquilidad. Y cuando menciones cada parte de tu cuerpo debes concentrarte en ella, sentirla, los pies en el piso, la temperatura del cuerpo, la sensación de la posición o la ropa. Puedes agregar más partes del cuerpo, los órganos internos, las cejas, las pestañas, lo que quieras, todo en ti es vida, así que puedes permitirte sentir, personaliza esta meditación.

Con esto, notarás cambios en tu día, y estarás presente…¡¡¡experiméntalo!!!

 

Namasté